Personajes

Padre Adolfo Greber

Sábado 02 de Noviembre de 2019

Paco Rossi


No hubo muchas personas que hicieran tanto por Cinco Saltos como el Padre Greber.


Recuerdos del Padre Adolfo Greber
Hace mucho tiempo quería escribir esta historia sobre mis experiencias relacionadas con el Padre Greber.

El Padre Greber llegó a Cinco Saltos para hacerse cargo de la parroquia San Juan Bosco. Mi padre, que en ese momento era intendente de la ciudad, fue quien le dio la bienvenida. Desde entonces encontró en él un gran amigo y colaborador para muchas de las acciones que emprendió en nuestro pueblo. Solían mantener largas charlas, aunque el Padre Greber era un hombre de pocas palabras y de carácter muy serio.
No era raro verlo sentado a nuestra mesa, compartiendo comidas con mi familia, y en ocasiones quedarse dormido frente a su plato, agotado por el trabajo y la falta de descanso.

La obra del Colegio Ceferino Namuncurá
Cuando decidió emprender la titánica obra de construcción del Colegio Ceferino Namuncurá, mi padre se convirtió en uno de sus principales colaboradores, junto con vecinos como Santi Belli, el señor Frau y el señor Novak, entre otros.
El Padre Greber tenía gran interés por la minería. Solía hablar de la mina Auca Mahuida, de Añelo, y de un lugar llamado “Las Cárceles”, que nunca conocí pero que imaginaba como enormes pozones naturales.
De allí surgió su idea de utilizar arena volcánica para fabricar los ladrillos con los que se construyó gran parte del colegio.
Recuerdos personales
Aunque era un hombre serio, a veces mostraba destellos de alegría y hasta de picardía. Recuerdo una kermese en el Club Cinco Saltos, organizada para recaudar fondos para el colegio. Nos pidió a mi hermano mayor y a mí que lo acompañáramos a la parroquia. En una esquina nos retó a una carrera: se arremangó la sotana y salió corriendo. Para sorpresa nuestra, nos ganó por varios metros, demostrando una agilidad inesperada en alguien que siempre parecía cansado.
Como profesor de religión en el colegio, muchas veces se lo veía rendido por el sueño en plena clase. Al día siguiente, con humor, decía: “Ayer me dormí, así que hoy les tomo una prueba”. Esa era una de sus costumbres que muchos recordamos.

La parroquia y la comunidad
Desde la parroquia logró terminar parte de las obras de la iglesia San Juan Bosco. Lo recuerdo trepado a la torre, sin sotana, colocando un parlante para que los domingos se escucharan, desde un tocadiscos, sonidos que imitaban campanas y llamaban a misa.
Sus sermones eran confrontativos. Reclamaba actitudes más comprometidas a la religión y hablaba con dureza contra la violencia y las armas. Su castellano estaba muy marcado por el alemán, lo que le daba un tono particular.

Conflictos y legado
Ese modo directo y confrontativo le generó muchos problemas con la sociedad de Cinco Saltos. Algunos padres retiraron a sus hijos del colegio por no compartir su visión de la vida. Incluso hubo momentos de violencia contra él, pues ciertos vecinos lo consideraban casi un “diablo”.
A pesar de todo, dejó una gran obra en nuestra ciudad. No hubo muchas personas que hicieran tanto por Cinco Saltos como el Padre Greber.

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